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¿Por qué el gobierno de Somalia advirtió un posible rebrote de piratería?

En agosto de 2015, oficiales del gobierno de Somalia advirtieron el renacimiento de la piratería en la región costera del este del país por la falta de trabajo y seguridad en el norte de la nación. En estos últimos cuatro años, la pesca ilegal por parte de barcos extranjeros coreanos e iraníes ha incrementado y esto ha causado que las personas opten por el mayor margen de ganancias que entrega la piratería en comparación con el mercado legal de pesca. El principal lugar de preocupación es la región de Puntlandia, —estado dentro de Somalia autoproclamado autónomo en 1998— debido a la inestabilidad política del país y la incertidumbre para las empresas pesqueras con respecto a la validez de las licencias emitidas por el gobierno federal o Puntlandia. El presidente de la región de Puntlandia, Abdiweli Ali Gaas, pidió a la comunidad internacional combatir la pesca ilegal y crear oportunidades de trabajo para sus ciudadanos. 

La pesca ilegal se ha dado en Somalia desde la guerra civil de 1991, ya que la falta de regulaciones permite a muchos barcos mercantes usufructuar ilegalmente de la pesca en territorio somalí. Los pescadores declaran que la pesca ilegal agrava el desempleo porque se lleva los recursos de los pescadores locales. Por este motivo, muchos han decidido volver a la piratería porque es la única forma de conseguir trabajo en la zona. Sin embargo, aún sin la presencia de flotas extranjeras ilegales, la piratería  resulta mucho más lucrativa que la pesca. Los piratas pueden obtener cerca de 4millones dólares de recompensa total cuando secuestran barcos extranjeros A esto se le añade que debido al flujo de dinero que los jefes militares obtienen de los piratas, los militares les ofrecen protección y puestos de poder a quien se involucre en la piratería.

 Según estadísticas del Comité Marítimo Internacional, la piratería somalí ha estado en declive desde 2013 con una caída del 40% de ataques desde el 2011 por la movilización de organismos internacionales, la creación de una guardia costera y la instauración de un gobierno respaldado por la ONU en 2012. Esto ha causado que la presencia de barcos pesqueros sin licencia de flotas mercantes extranjeras —como coreanas e iraníes— aumente ya que corren menos riesgo de ser secuestradas en las costas somalís. Gaas ha calificado la pesca ilegal extranjera de “desastre nacional” y condenó los “estándares dobles” de las marinas internacionales afirmando que sólo están preocupadas o por el problema de la piratería y no con los barcos extranjeros que saquean los recursos somalís. Sin embargo, investigaciones del Grupo de Monitoreo para Somalia y Eritrea de la ONU, ha revelado que el mandatario también apoya  la pesca extranjera y la contaminación del agua al otorgar licencias de pesca de dudosa legalidad desde 2012, cuando era Primer Ministro de Somalia.