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¿Qué sucede en Kenia y por qué 147 estudiantes fueron asesinados?

El 2 de abril del 2015, Al Shabab –un grupo terrorista islámico de origen somalí– asesinó a 147 estudiantes de la Universidad de Garissa, al este de Kenia. Este es solo el último –y el más sangriento– de una serie de ataques terroristas que ha sufrido Kenia desde el 2011. En el 2013, se produjo un ataque en un centro comercial en Nairobi: murieron cerca de setenta personas y decenas fueron tomadas como rehenes. En noviembre del 2014, Al-Shabab detuvo a un autobús en el norte de Kenia y asesinó a veintiocho personas. Desde hace cuatro años, este tipo de agresiones, suman más de cien. 

Los ataques de Al-Shabab en Kenia son una respuesta a la decisión del gobierno keniano de enviar tropas a Somalia, en el 2011, para combatir al grupo terrorista. Las agresiones han despertado dudas en la ciudadanía keniana sobre qué tan buena decisión ha sido invadir a Somalia para erradicar a Al-Shabab. Luego de tres años de haber iniciado el supuesto combate a Al Shabab en Somalia,  los ataques no cesan en Kenia, van en aumento.

Al-Shabab es un grupo terrorista islámico con base en Somalia, país vecino a Kenia. Al Shabab –al igual que otros grupos fundamentalistas como Isis o Al Qaeda– busca implementar un Estado Islam, en el que las leyes estén regidas bajo el Corán. En la región este de Kenia, la zona limitante con Somalia, es donde habita gran parte de la minoría musulmana del país, alrededor del 10% de la población. En esta zona también viven somalís con ciudadanía keniana que, de acuerdo a reportes de Derechos Humanos, sufren constante discriminación en Kenia –lo que podría ser una de las causas por las que Al-Shabab siga creciendo en la región, perpetuando el conflicto.