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¿Por qué comenzó la crisis en Ucrania?

En noviembre del 2013, el gobierno ucraniano se negó a firmar el Acuerdo de Asociación y Libre Comercio con la Unión Europea (UE). La decisión estuvo influenciada por las amenazas que su mayor socio comercial, Rusia, hizo en agosto de ese año cuando frenó las importaciones ucranianas por una semana, y advirtió que si firmaban el documento, estas barreras podían ser permanentes. La medida que tomó el entonces presidente Viktor Yanukovych desató la movilización de las protestas que recibieron el nombre de Euromaidán por el lugar donde se suscitaron: la plaza de Independencia en Kiev “Maidan Nezalezhnosti”. El 21 de noviembre los ucranianos salieron a las calles porque para ellos, el acuerdo con la UE, que venía preparándose desde el 2008, brindaba la posibilidad de paliar el desolador panorama económico que el país enfrenta, y la opción de establecer relaciones políticas y culturales estrechas con Europa.

Las protestas aglutinaron entre cuatrocientas y ochocientas mil personas. Tuvieron una rápida escalada en varias ciudades de occidente del país por la violenta respuesta de la policía ucraniana a los ciudadanos. Durante tres meses –diciembre, enero y febrero del 2014- no pararon las confrontaciones entre civiles y fuerzas armadas. Desde el gobierno se dictaron nuevas leyes severas anti-protesta y esto escaló aún más el conflicto. La inconformidad de los ciudadanos no solo era por la decisión de no firmar el acuerdo sino también por el negligente y corrupto gobierno de Viktor Yanukovych, a quien acusaban de gobernar en función de favorecer los intereses de Rusia. Finalmente, debido a las amenazas de un posible conflicto armado, Yanukovych es destituido el 22 de febrero y huye a Moscú.

La salida de Yanukovych fue el comienzo de la crisis que Ucrania aún vive. Desde febrero del 2014, en las regiones del este y sur, otros serios conflictos se han suscitado. Los más importantes son: la anexión de la península de Crimea hacia territorio ruso, y los levantamientos en el este por parte de los separatistas pro rusos, los principales sospechosos de disparar un misil hacia el vuelo MH17 de Malaysian Airlines en donde murieron casi trescientas personas el 17 de julio. Según la ONU, alrededor de trescientas mil personas han sido desplazadas de sus hogares y al menos tres mil personas han muerto en Ucrania.

En menos de un año, el Kremlin pasó de ser uno de los amigos más cercanos de Ucrania a ser de los peores enemigos para el actual gobierno.