Matthew Carpenter-Arévalo

(Canadá, 1981)

Nacido en Canadá y ecuatoriano de espíritu. Escribe sobre tecnología, política, cultura y urbanismo.

En las elecciones presidenciales de 2017, AP, el poderoso movimiento que gobernó durante una década, se presentó como una aparente paradoja: renovación y continuidad a la vez. Cien días después de haberse instalado en Carondelet, con Lenín Moreno como inquilino (y sorpresivo contradictor), el partido vive una pelea intestina que podría terminar en su muerte
En el Ecuador existe una narrativa política que se repite y no pierde vigencia a pesar de que jamás ha dado buenos resultados: creer que los males del pasado se arreglan cambiando de caudillo. ¿Por qué nos hemos convencido de que votar por alguien es perder la capacidad de criticarlo?
Guillermo Lasso segunda vuelta
Según la encuestadora que tuvo la predicción más acertada de la primera vuelta electoral, Lasso ya aventaja a Lenín Moreno. Eso le ha hecho creer a sus seguidores que ganará, pero aún queda mucho por recorrer. Deberá, por ejemplo, hablarle a los votantes que prefirieron a otros candidatos. ¿Tendrá el candidato de CREO respuestas para los que permanecen indecisos?
Oposición en Ecuador
Menospreciar a los militantes de los partidos populistas y culpar “al pueblo” del triunfo de líderes caudillistas es la forma más eficiente de jamás llegar al poder. Pasó en Venezuela, en Estados Unidos y podría suceder en Ecuador.
Obama White House
En la edición 2017 del Foro Económico Mundial, mientras la ultraderecha europea abogaba por el nacionalismo y el aislamiento y Estados Unidos posesionaba al ultraconservador Trump, el Presidente de China defendía el libre mercado ¿Puede un líder comunista  pedir que salvemos al planeta globalizado?
Mauricio Rodas
En el mundo cada vez hay más personas que queremos saber la verdad y menos espacio para la mentira
Las prioridades de los políticos —y de los electores— parecen estar desplazadas hacia la misma discusión que gobierna el debate político en el Ecuador desde hace diez años: los ricos versus los pobres, el socialismo versus el capitalismo, y —en ulterior instancia— el bien contra el mal. Ninguna de esas dicotomías nos va a sacar del hueco en que estamos, ni logrará que el nivel de vida de los ecuatorianos crezca.