Marcela Ribadeneira

(Ecuador, 1982)

Aún no sabe cómo le gusta mentir más: con palabras o imágenes. Por eso usa ambas en su intento por armar las mentiras que mejor reflejen el mundo y la mente. Es escritora, crítica de cine y artista visual. Estudió dirección cinematográfica en Scuola Internazionale di Cinema e Televisione (NUCT), en Roma. Fue editora de Gatopardo Ecuador. Ha colaborado con el periódico británico The Guardian, diario El Comercio, Cartónpiedra y escribe para revistas como Mundo Diners, IN (de la aerolínea LAN) y SoHo Ecuador. Actualmente dirige la agencia de servicios editoriales La línea negra. Sus relatos se han publicado en revistas de Argentina, México y Estados Unidos. Sus textos —literarios y periodísticos— constan en las antologías Microquito I, Ciudad Mínima II, GPS (Sed de belleza, Cuba), La invención de la realidad (La Caracola Editores). En el 2014 publicó el libro de relatos Matrioskas (Cadáver Exquisito, Ecuador).

Cada vez más mujeres manejan taxis en Quito. Pero las taxistas que recorren las calles de la capital del Ecuador aún se enfrentan a los prejuicios y estereotipos de un negocio tradicionalmente considerado masculino. A pesar de las dificultades, ellas no renuncian a un oficio que les permite ser dueñas de su tiempo y, a la vez, del mismo espacio público que por mucho tiempo se negó a darles cabida.
Fuocoammare
  Fuocoammare: un documental, muy, muy político sin hacer una declaración política
La obra póstuma de Eduardo Countinho esboza el retrato de una generación que, a pesar de haber crecido entre la pobreza, los conflictos familiares y el racismo, está resuelta a no dejarse condicionar por ello.
La realidad es más clara cuando es vista con los ojos de un ser ficticio
¿Qué dice la letra de Vladimir Nabokov, J.K. Rowling y Franz Kafka?
Escribir es un proceso lleno de pérdidas. No es solo purga o un acto intelectual. Al hacerlo el autor se destruye y se reconstruye, y hace lo mismo con el mundo. Sedimentos de esa dinámica quedan encriptados en sus manuscritos originales.