La evolución del idioma en que hablamos

• Julio 27, 2015 •

¿Por qué es una gran noticia que CLARO implemente la tecnología 4GLTE?

Tal vez no nos demos cuenta, pero la herramienta que nos hará evolucionar como especie está en nuestras manos: los smartphones. El presidente de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, John Roberts, dijo en 2014 que los teléfonos celulares modernos son una parte tan esencial de la vida cotidiana que “un visitante de Marte podría concluir que son un característica importante de la anatomía humana”. Aplastar el botón de Enviar es un gesto pequeño pero imprescindible. Lo repetimos cientos —quizá miles— de veces al día. Gracias a él, se mueve el mundo: las madres recogen a sus hijos, los amigos fijan fecha para reunirse, los empresarios cierran tratos. Lo hacen en ese nuevo idioma en el que la voz se complementa con lo que escribimos, vemos y enviamos a través de nuestros teléfonos y tablets. En el Ecuador, diez millones de personas hablamos el idioma CLARO. Hoy CLARO ofrece a sus usuarios la tecnología 4GLTE. Más que un cambio de tecnología es la evolución de ese nuevo lenguaje de voz y datos, transmitidos a una velocidad nunca antes experimentada.

¿Qué significa esto para los más de diez millones de usuarios de CLARO en todo el país? Es más que una gran noticia, un punto de quiebre histórico. La evolución es literal: las siglas LTE significan Long Term Evolution, y ese 4G representa a la cuarta generación de telefonía móvil. Hasta 2014, CLARO tenía frecuencias suficientes solo para operar hasta en una generación anterior, 3G. Pero en febrero de 2015, el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) aprobó la concesión de frecuencias para que CLARO incorpore la tecnología 4GLTE en sus servicios de voz y datos, acogiendo las solicitudes que la operadora presentó en el 2010.  Es la posibilidad de comunicarse casi diez veces más rápido de lo que podíamos hacerlo con 3G. La experiencia de utilizar nuestros celulares cambiará para siempre.

La tecnología 4G hace un uso más eficiente del espectro radioeléctrico —la frecuencia de radio por donde viajan las ondas de nuestras comunicaciones—, y las velocidades de la transmisión de nuestros datos sube de forma exponencial. En 3G, un vídeo de YouTube de diez megas —en calidad estándar son cerca de quince minutos de reproducción— tardaba en cargarse casi un minuto y medio. Ahora, tomará apenas un segundo. Una película que tardaba en descargase siete horas en 3G, en 4GLTE toma quince minutos. Ver eventos en vivo será posible sin que la transmisión se congele, y las videoconferencias serán fluidas. Servicios como la vigilancia de sitios a través de sistemas de cámaras de seguridad monitoreados desde smartphones o tablets ahora tendrán una mejor experiencia. La transferencia de archivos —de mucho mayor peso como videos, base de datos— se harán en segundos. Los routers Wi-Fi convertirán al Internet de altas velocidades en un recurso portátil. Como dijo Bane en Batman, The Dark Knight Rises: es hora de ponernos móviles. Lo que los usuarios de CLARO llevan entre sus manos con el servicio 4G LTE —más que un smartphone— es el mundo entero.

No es una exageración. Las pantallas de nuestros teléfonos y tablets son ventanas hacia todas partes:  Facebook es el país con más habitantes del planeta —cerca de mil quinientos millones de personas habitan esa red social. Twitter dobla en población a los Estados Unidos. Nos estamos convirtiendo en lo que el periodista español Ramón Cendoya llamó homo digitalis, la evolución del homo sapiens. Como nunca antes, el mundo está a un click. Ese click —ese instante— iniciaba un proceso que dependía de la velocidad de la tecnología de cada operadora. CLARO lleva la experiencia de sus usuarios al siguiente nivel: una vez que uno aplaste ese send que está cambiando al mundo para transmitir datos, hay una serie de instrucciones que viajan por el aire, del teléfono a la radio-base —las antenas que dan señal a sus clientes— que las capta, y transmite hacia las centrales telefónicas celulares. En ellas, una base de datos verifica si el servicio solicitado está permitido, autentifica el pedido y lo enrumba a la nube de Internet o a servicios internos —como CLARO música y CLARO videos—. Ese viaje sucede en un instante, y ahora será mucho más breve: nunca antes tanta gente en el Ecuador navegó a la velocidad que el servicio 4GLTE de CLARO ofrece.

Ha sido una larga historia hasta llegar a esta evolución del lenguaje. Hace quince años, la tecnología era TDMA y solo ciertos clientes de CLARO —como compañías de rastreo satelital o bancos, para sus cajeros automáticos— necesitaban transmitir datos. Los demás, hablábamos como en el siglo pasado. De vez en vez, enviábamos un SMS. En 2003, el dimos el primer gran salto: CLARO trajo al Ecuador las tarjetas SIM que usamos hasta ahora. La tecnología es ese conjunto de herramientas que modifican nuestros hábitos: La frase teléfono con chip se volvió parte de nuestra lengua diaria.

Fue en ese momento en que nos transformamos por primera vez: ya no solo hablábamos, empezamos a transmitir nuestros primeros datos. No era muy rápido —a 9.8 kilobytes por segundo, descargar un mega podía tomar un cuarto de hora. El paso por las tecnologías GPRS y 3G aumentó considerablemente esa velocidad, pero hoy estamos frente a un salto cuántico: la máxima velocidad de 3G era 100 megas por segundo, la de 4GLTE un giga. Durante todos estos años, CLARO se ha dedicado, además, a ampliar su cobertura nacional hasta llegar —como ninguna otra operadora— al 98% de las zonas habitadas del Ecuador, y se convirtió en el mayor proveedor de telefonía celular: más de diez millones de clientes. Para entenderlo, hay que ponerlo en perspectiva: hay más personas cubiertas por la señal de CLARO que habitantes en Suecia. Todos hablando un mismo idioma que ha evolucionado: CLARO 4GLTE.

La preparación de CLARO para este gran salto ha sido intensa. Solo en 2015, ha invertido más de 300 millones de dólares en su desarrollo. Sus más de tres mil radio-bases han entrado en un proceso de adecuación: se les ha añadido hardware y software indispensable para la transmisión en 4G. Más de mil colaboradores directos e indirectos de CLARO trabajan para que todo funcione a la perfección. Técnicos y ejecutivos realizan cientos de pruebas para que nada quede al azar: definición de arquitectura preliminar, implementación de  laboratorio-demo de pruebas, asignación de partners y proveedores tecnológicos, definición de arquitectura y despliegue final de red. Este nivel de dedicación es comprensible: un error en la red de CLARO significaría un gran impacto. Es la comunicación de demasiada gente en juego: Cada vez que una mamá presiona el botón de Enviar confía en que el mensaje llegará de inmediato a sus hijos. Es un gesto de comunicación, pero una muestra de confianza a la que CLARO sabe que no puede faltar. Por eso, los detalles de la evolución al idioma CLARO 4GLTE se revisaron una y otra vez.

La inversión de CLARO no solo es un despliegue empresarial, sino que está pensada como un pilar del desarrollo comunicacional del Ecuador. “Es un sostén para desarrollar un cambio de Matriz Productiva” —explica Alfredo Escobar, su Presidente Ejecutivo— “basado en el conocimiento como lo estamos viendo en el resto del mundo.” Es un trabajo que se hace con precisión de cirujano pensando en el bienestar de todo el Ecuador.

Una de las metas de CLARO es reducir la brecha digital. Es decir, la operadora quiere jugar un rol fundamental en que cada vez haya menos gente en el Ecuador sin acceso a Internet. Por eso, las tarifas de 4GLTE son las mismas que están vigentes para las tecnologías anteriores. Todo lo que los clientes de CLARO deben hacer, es acercarse a un centro de servicios CLARO, verificar si su equipo tiene soporte para 4GLTE y cambiar su tarjeta SIM por la nueva Universal SIM. Si el equipo no está diseñado para 4GLTE, hay veinte modelos de smartphones, tablets y módems disponibles: HUAWEI, LG, NOKIA, SAMSUNG, SONY (entre otras), que pueden ser adquiridos en planes POSTPAGO o AMIGOKIT.

No habrá cambio de precios, solo de experiencia. Es probable que CLARO decida crear nuevos paquetes porque va a cambiar el comportamiento de los usuarios: van a esperar más del servicio. Lo que se ha hecho —en palabras del Presidente Ejecutivo, Alfredo Escobar— es aumentar carriles a las autopistas en las que circula la información. El espectro radioeléctrico —una definición tantas veces nombrada y tan pocas veces comprendida— es como un sistema de carreteras. Sobre ellas, viaja la información, codificada en diferentes protocolos, que no son otra cosa que lenguajes.

El principal beneficio para el país es que muchísima más gente va a tener más cobertura y capacidad de navegación. Esa es la diferencia en la implementación del servicio 4GLTE de CLARO del de cualquier otra operadora porque la red de CLARO es la más grande y la de mayor inversión. Hay una gran responsabilidad porque de ella depende mucha gente. “Por ejemplo en la península de Santa Elena y sus alrededores” —explica Xavier Moscoso, Gerente de Mercadeo de CLARO— “donde se registra un incremento de tráfico a inicios de año, CLARO ha duplicado la capacidad de voz y transmisión de datos”. Progresivamente los usuarios están comunicándose y navegando a mayor velocidad. “En una gran autopista de muchos carriles”, dice Moscoso. Eso quiere decir que no hay solo una nueva velocidad, que revolucionará nuestra forma de transmitir emociones a través de fotos, videos y mensajes en redes sociales, sino que las tecnologías anteriores —como GSM, 2G y 3G, aun disponibles— darán, también, un mejor servicio.

Esta gran evolución del lenguaje con que nos comunicamos todos los días tiene una ventaja en la que muchos no reparan: Cada vez que una tecnología nueva sale, las anteriores se abaratan. Es un tránsito normal que se ve en todas las industrias. Además, El salto hacia una nueva tecnología desencadenada una reacción: un hermano mayor que cambia su smartphone por uno que navegue 4G, le legará el anterior a su hermano, que a su vez, le venderá el suyo a un amigo que no tenía un teléfono inteligente. El resultado completa un circulo virtuoso: gente que antes no estaba conectada, tendrá al mundo en esa ventana infinita que son las pantallas de smartphones y tablets. Cada vez más gente hablará el idioma CLARO 4GLTE. Hablar el mismo idioma es una forma de encontrarnos para celebrar lo que compartimos. Esa es la real dimensión del cambio de tecnología de 3G a 4G cuando es CLARO quien lo ofrece.