El discreto encanto de la mirada de un auto

• Junio 7, 2015 •

¿Has contado cuántas bombillas hay en tu carro?

A simple vista, se podría decir que un vehículo tiene cuatro luces: dos delante y dos detrás. Una mirada más detenida nos haría reparar en las guías y señaleros. Tal vez sean ocho, o diez. Si nos acercamos a los faros, vemos que cada uno tiene hasta cinco focos distintos. Y, si nos detenemos un poco más en el interior del auto, vemos que están las que se encienden cuando se abren las puertas o la cajuela. En realidad, un vehículo tiene cerca de doscientos bombillos: son tantos, que se podría iluminar un árbol de Navidad con ellos. Si el auto está equipado con los productos de más alta calidad disponibles en el mercado ecuatoriano, es seguro que esas dos centenas de luces sean Bosch. 

En Tecnova se venden dos tipos de bombillos: estándar y xenon blue. Los estándar irradian una luz amarilla –como la del sol–, los xenon blue una luz clara, blanca azulada, que permite un veinte por ciento más de luminosidad. Vienen en dos presentaciones: de 12 voltios –para carros livianos– y 24 voltios –para camiones–, que tienen mayor alcance y más resistencia a la vibración que produce caer en un bache, o frenar antes de un rompevelocidades. La durabilidad de los bombillos de 24 voltios Bosch es casi dos veces más que el de otras marcas. En un vehículo particular hay bombillos desde 1,2 hasta 130 vatios, dependiendo de en qué parte van.

Los dos centenares de bombillos Bosch que hay en un auto son incandescentes o halógenos. Los faros principales y de niebla son halógenos –compuestos de argón y halógeno–. Y toda la iluminación auxiliar –los foquitos de señalización, faros de freno, la luz que alumbra el panel o que avisa que una puerta está mal cerrada–, son luces incandescentes, compuestas solo de argón.  El más usado de todos los bombillos Bosch mide lo que una ciruela –unos ocho centímetros, entre el bulbo y la base–, y su luz alumbra hasta 160 metros de distancia. Es un pequeño objeto con una potencia enorme. 

La calidad de los bombillos Bosch aumentan su luminosidad y vida útil. Los especialistas de Bosch recomiendan cambiar los de mayor uso –como los de faros y guías– cada dos años. Muchos clientes, sin embargo, esperan hasta que uno se queme para cambiarlo. Aunque sería preferible anticiparse a ello, y no correr el riesgo de ir con un auto tuerto por la vida, siempre es mejor cambiarlos en pares: si ya se quemó uno, pronto se quemará el otro. Los consejos más sencillos resultan los más útiles cuando se trata del mantenimiento de la iluminación del auto. 

¿Y tú, ya contaste cuántas foquitos hay en tu carro?