A la mesa, como a la cama, solo se llama una vez

• Noviembre 5, 2014 •

Para fomentar la cultura de la buena mesa

Comer es un placer de la carne que alimenta al espíritu. Sentarnos a la mesa supera el propósito instintivo de saciar el hambre. Es un gesto que define a los seres humanos. Quien ama la vida, disfruta comiendo. Y, sin duda, disfruta también de todo aquello que gira en torno a ello: lo que se conversa, lo que se planea, hasta lo que se olvida: la mesa debe ser un lugar para ser feliz, tan feliz como en la cama.

Hace mucho tiempo queríamos preparar una buena mesa. Comeybebe es un banquete pantagruélico donde hablaremos del gusto de compartir los alimentos. Partir el pan, ofrecer el vino siempre ha sido una forma de abrir las puertas de nuestra casa. Basta que la comida esté bien preparada, por simple y sencilla que fuese, y que los comensales se escojan con la misma atención que los ingredientes. Después de la cena, todo es posible. Hasta entregar a un dios. Si no que venga Judas y lo niegue.